Verstappen vs. Hamilton, un final abocado al accidente: ¿habrá un ‘Senna – Prost’ o un ‘Schumacher – Villeneuve’?

Verstappen vs. Hamilton, un final abocado al accidente: ¿habrá un ‘Senna – Prost’ o un ‘Schumacher – Villeneuve’?

La temporada 2021 de Fórmula 1 se ha colocado por méritos propios como una de las más emocionantes de la historia de la competición, en buena medida gracias a los contendientes por la corona.

La rivalidad, cuando no enemistad, entre Max Verstappen y Lewis Hamilton ha llegado al punto de ebullición perfecto para que el show atraiga a los fans que aún no se han subido a este barco: después de 21 carreras disputadas, se jugarán el título en Abu Dhabi empatados a puntos.

Las cuentas son sencillas: el que quede por delante, se proclamará campeón. En caso de que ninguno de los dos puntúe, por número de victorias se ve beneficiado Verstappen y aquí es donde entran las suspicacias: ¿será capaz de llevarse por delante a Hamilton para hacerle abandonar y arrebatarle la gloria?

Los precedentes no invitan a ser optimistas con la paz. Hamilton y Verstappen se las han tenido de todos los colores, con accidentes violentos como el de Silverstone que mandó al neerlandés al hospital o el de Monza, en el que el de Red Bull se subió encima del de Mercedes, literalmente. En Arabia Saudí dejaron claro que ni se respetan ni se temen, por lo que nada hace pensar que en la carrera en la que se juegan el todo por el todo vaya a ser distinto.

Aunque los pilotos son muy conscientes de que se juegan la vida, no es la primera vez ni presumiblemente la última que un Mundial se decide en un accidente. Hay, en concreto, dos conclusiones de sendas temporadas que se están recordando en estas fechas: la de Ayrton Senna y Alain Prost en 1989 y 1990 y la de Michael Schumacher y Jacques Villeneuve.

Si se repite Senna vs. Prost, gana Max

Decía Bernie Ecclestone que uno de los grandes momentos de la historia de la Fórmula 1 fueron los finales de las temporadas 1989 y 1990, en ambos casos en Suzuka. Ayrton Senna y Alain Prost se hicieron eternos no sólo por su rivalidad, sino por llevarla a las máximas consecuencias.

En 1989, primer encontronazo. Senna y Prost, que ya habían desatado la guerra interna en McLaren, chocaron en la vuelta 46. El brasileño se negó a dejar pasar al francés y ambos acabaron fuera en una de las chicanes. Prost abandonó, pero Senna siguió en pista y acabó ganando la prueba… aunque le descalificaron horas después por obra y gracia (y presión de Prost, o así quedó en el relato de la historia) de Jean-Marie Ballestre, presidente de la FIA. La exclusión a ‘Magic’ fue por volver a pista por donde no se debía y no por la colisión, pero a Senna no se le olvidó.


David Sánchez de Castro

Con Prost ya en Ferrari, se volvieron a jugar el título en 1990 y, de nuevo, en Suzuka. Senna se encontraba en una posición de ventaja: en caso de que ninguno de los dos puntuase, él era campeón, el mismo escenario que tiene Verstappen ahora. No se lo pensó y en la primera curva de la carrera no hizo ni amago de frenar. Senna confirmó tiempo después que había sido intencionado.

Si se repite el Schumacher vs. Villeneuve, gana Lewis

Aunque Michael Schumacher acabó convirtiéndose en el piloto más exitoso de la historia, entre sus múltiples virtudes no se encontraba la limpieza en pista. El alemán, especialmente en sus primeros años, fue un piloto agresivo y sin miedo a tener un accidente si con eso obtenía rédito deportivo.

Su primer Mundial quedó marcado por el accidente con Damon Hill en Australia, si bien nunca quedó claro si había sido deliberado o no. En 1996, el británico se tomó justa venganza ganando el título, pero Schumacher quedó señalado desde aquel momento.

No fue hasta 1997 cuando se vio otra vez ante la oportunidad de proclamarse campeón. Su rival, Jacques Villeneuve, que tampoco fue nunca un piloto calmado, tenía la oportunidad de ganar el título en el GP de Europa, celebrado en el circuito de Jerez, pero necesitaba adelantar a Schumacher. El alemán se vio superado en ‘Dry Shack‘, pero no olvidaba que en 1994 ya le había salido bien la jugada, así que para defenderse embistió el Williams del canadiense.

En esa ocasión, le salió mal. Schumacher rompió la suspensión y se quedó empanzado en la grava, mientras que el monoplaza de Villeneuve, aunque tocado, se mantuvo más o menos intacto. El canadiense acabó entrando tercero, se llevó el título y el alemán no sólo fue excluido de esa carrera, sino de toda la temporada y se quedó sin subcampeonato.

Si Verstappen hace algo parecido este domingo y el Mercedes de Hamilton sobrevive, el título será para el británico y sumará su octavo entorchado.