OPINIÓN | Messi y su año histórico para el fútbol, por Asher Chocron

OPINIÓN | Messi y su año histórico para el fútbol, por Asher Chocron

El fútbol vuelve a reconocer al mejor jugador del planeta y lo hace de manera justa. El Balón de Oro es un premio que desde que Messi irrumpió en este deporte que tenía dos opciones: o dárselo todos los años o entregárselo al mejor del mundo sin contarle a él. Porque siendo realistas, si el Balón de Oro reconoce al mejor futbolista del mundo, Messi es todavía el rey.

Tampoco hay que ser un erudito para ver que el argentino no ha tenido su mejor año y, en gran medida, su fútbol ha estado opacado por diversos factores ajenos a su rendimiento. La inestabilidad del Barça con Koeman o los problemas físicos que han retrasado su adaptación completa al PSG son dos ejemplos

Aún así, Messi ha logrado destacar, liderando a los azulgranas en la Copa del Rey o manteniendo al equipo en la pugna por el título, algo que esta temporada sin él parece imposible.

Además de para él, su cambio de equipo ha sido todo un hito para el fútbol y todavía se hace raro ver a Messi con una camiseta que no sea la del Barça. Con el PSG ya está empezando a dejar estadísticas que demuestran su trascendencia en cualquier partido, como el hat-trick de asistencias que desbloqueó el duelo contra el Saint-Etienne este fin de semana. Sin embargo, la gran estabilidad de la temporada la encontró donde no se esperaba: en Argentina.

Por fin, Messi logró quitarse la espina que el mundo del fútbol tanto le reclamaba: un título con la Albiceleste. Otro hito para Messi, y por consiguiente, para el fútbol. En la Copa América fue el jugador total, siendo nombrado como MVP y máximo goleador del torneo en una competición que, por cierto, Maradona nunca consiguió ganar.

Esa faceta de jugador total es la que Messi, otro año más, ha vuelto a sacar a relucir y con la que está malacostumbrando a los aficionados al fútbol. En 2021, participando en 57 goles en 56 partidos. Pero en el caso de Leo, un ente omnipresente en el campo rival, las estadísticas no hacen más que empañar lo que realmente ha demostrado ser: el mejor futbolista del mundo (y de la historia).