Las grandes eléctricas pierden otros 300.000 clientes en el año de los precios récord de la luz

Las grandes eléctricas pierden otros 300.000 clientes en el año de los precios récord de la luz

Las dos grandes eléctricas del país han perdido más de 300.000 clientes en el año de los precios récord en la factura de la luz. El brusco encarecimiento de la energía ha dinamizado el sector y forzado a muchos hogares a buscar nuevos suministradores con promociones más agresivas o precios de la luz más estables que la tarifa regulada o Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), indexada directamente al carísimo mercado mayorista. La situación ha conllevado que Endesa e Iberdrola, con una cuota de mercado conjunta del 68%, hayan perdido miles de contratos frente a otros grupos independientes que aspiran a crecer en el mercado español.

Endesa ha sido la compañía más castigada con la pérdida de 250.000 puntos de suministro domésticos, según la información que remite la propia compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La caída es del 2,5% si se compara con el cierre de 2020 y supone una de las mayores pérdidas registradas por el grupo en los últimos años. En el mismo periodo del año anterior, en plena pandemia, el grupo se había dejado 210.000 puntos de suministro. El grueso de los contratos perdidos se ha producido en la tarifa regulada que el grupo tiene que ofrecer de manera obligada a sus clientes, aunque de forma inusual también cede puntos de suministro en el segmento liberalizado.

El grupo energético controlado por el gigante italiano Enel ha sido uno de los más perjudicados por el cambio en los sistemas de facturación por tramos horarios impuestos por Gobierno y Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), lo que se ha traducido en problemas en su red de suministro. Sin embargo, el propio consejero delegado, José Bogas, vincula la reducción de cuota con la elevada intensidad de la competencia en el sector energético español, en el que confluyen las eléctricas tradicionales, pequeñas comercializadoras independientes, empresas de renovables con suministro a cliente, petroleras que buscan dar un giro a su negocio como Repsol y hasta empresas de telecomunicaciones que buscan ofrecer nuevos productos. La eléctrica ha optado hasta este momento por «evitar guerras de precios» frente a esta competencia y puede presumir aún de ser líder con 10,17 millones de clientes en el segmento doméstico.

Según su última actualización estratégica, presentada el pasado jueves, la pérdida de clientes continuará en los próximos ejercicios a un ritmo más suave. Su objetivo es cerrar 2024 con 10 millones de clientes eléctricos en España, sumando 200.000 en el mercado liberalizado y cediendo 400.000 en el mercado regulado, que ofrece un menor margen a la compañía. A pesar de tener menos puntos de suministro, la eléctrica aspira a elevar en un 2% sus ventas de electricidad en el mismo periodo en un contexto de recuperación de la demanda eléctrica en el país.

Por su parte, Iberdrola se deja 60.000 clientes en el mismo periodo, lo que equivale a un retroceso del 0,6%. La compañía vasca ocupa la segunda posición del mercado con 9,95 millones de consumidores, muy por encima del tercer clasificado, Naturgy, que logra mantener estable su cartera de clientes en plena espiral de precios en torno a los cuatro millones.

El hueco que abren las grandes eléctrica está siendo cubierto por las pequeñas eléctricas independientes. Compañías como Audax, Som Energía u Hola Luz presentan este año fuertes crecimientos del número de puntos de suministro contratados y se posicionan como alternativa estable a la montaña rusa de precios en que se ha convertido la tarifa regulada. Esta última compañía, con un crecimiento del 27% en el última año, está centrando sus esfuerzos en el impulso del autoconsumo y acaba de cerrar una ampliación de capital para comprar otras comercializadoras eléctricas con problemas financieros en la situación actual del mercado.

Todos estos grupos se han visto impulsados por el incremento en los cambios de suministro que ha supuesto el brusco encarecimiento del mercado mayorista energético, que hoy marcará su segundo máximo histórico en 274 euros por megavatio hora. El segmento que más se ha resentido es el de los consumidores con tarifa regulada, ya que han sufrido de forma inmediata el repunte de los costes en su factura. Esto ha conllevado que la mayor parte de las campañas publicitarias y acciones de márketing en el sector recaigan sobre este colectivo con ofertas con precio fijo de la energía.

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