La reforma laboral se enquista tras la «agresiva» contrapropuesta de la patronal

La reforma laboral se enquista tras la «agresiva» contrapropuesta de la patronal

La negociación sobre la reforma laboral, que el Gobierno ha prometido a Bruselas que aprobará antes de fin de año, se ha enmarañado esta semana después de que la patronal de empresarios presentara el martes por la tarde una propuesta alternativa, que pone sobre la mesa temas que no estaban en discusión y que ha sido calificada de «agresiva» por los sindicatos.

Con esta táctica, la CEOE pasa a liderar la conversación y lanza un mensaje claro al Gobierno y a los sindicatos sobre cuáles son sus posiciones. No quiere que haya límites porcentuales ni de duración en los contratos temporales a cambio de que se fijen distintas causas para poder emplear estos instrumentos; quieren que se suprima la nulidad del despido cuando se use el contrato temporal de forma fraudulenta; y que se utilice la modalidad del contrato fijo-discontinuo a través de agencias de empleo (ETT), se amplíe a contratas y subcontratas, y no compute en antigüedad ni para la representación de los trabajadores.

En cuanto a la prioridad aplicativa del convenio de empresa, que el Gobierno y los sindicatos quieren eliminar para devolvérsela al convenio sectorial, la patronal propone que se mantenga siempre que los convenios hayan sido negociados con legitimación reforzada. Propone además incluir la ultraactividad como contenido mínimo del convenio colectivo a aplicar en caso de que se pierda la vigencia del convenio.

La propuesta se encuentra tan en las antípodas de las aspiraciones sindicales que se considera «absolutamente inasumible», tal y como ha reconocido UGT.

Unaí Sordo, secretario general de CCOO, insistió ayer en que los sindicatos no apoyarán un texto que mantenga la prevalencia del convenio de empresa frente al sectorial, que no frene la subcontratación o no retome la ultraactividad, y calificó de «agresiva» la propuesta de la patronal sobre el despido y la temporalidad.

Según el documento de la propuesta, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la patronal ha incluido otros puntos que no eran objeto de discusión generando un efecto sorpresa en la mesa. Solicitan que se amplíe la posibilidad de usar la distribución irregular de la jornada; que se concreten los supuestos de adaptación de la jornada por motivos de conciliación; o que se considere justificada la movilidad territorial si hay acuerdo con la representación legal de los trabajadores.

«Están cambiando el centro de gravedad de la negociación», ha denunciado CCOO.

La postura de las tres partes es más cercana en torno a la subcontratación. La CEOE acepta que se aplique el convenio colectivo sectorial de la actividad ejecutada en la contrata o subcontrata, pero pide que se asegure el «valor libertario de los certificados de la Tesorería General de la Seguridad Social», según recogen en el documento.

«Hay un mayor grado de acercamiento a las posiciones de UGT en la propuesta de la patronal del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, que sí llevamos un tiempo negociando, y aunque no recoge expresamente nuestro planteamiento de referenciar las contratas y las subcontratas al convenio del sector de la empresa principal, sí contiene elementos que permiten acercar posturas», comentaba el sindicato de Pepe Álvarez al conocer la propuesta.

Los tres interlocutores -Ejecutivo, empresarios y sindicatos- se han dado cita de nuevo este miércoles en una reunión que ha dudado cinco horas, desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde. CCOO ha señalado que ha habido un «buen clima de trabajo» y avances en la búsqueda de acuerdos sobre la contratación temporal y el uso de los contratos fijos-discontinuos, recogidos respectivamente en los artículos 15 y 16 del Estatuto. UGT no ha querido comentar sobre la reunión, mientras que otras fuentes cercanas al diálogo han negado que haya habido avances sustanciales.

El Gobierno, una vez compartidas las visiones de las partes, se ha comprometido a elaborar una nueva redacción de ambos artículos, que podría ser presentada en la próxima reunión que tendrá lugar el viernes por la mañana.

En esa cita, además de hablar de la subcontratación, tema menos espinoso, se abordarán asuntos conflictivos como la prevalencia del convenio de empresa o la ultraactividad.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ante la sensación de que la negociación se enquista y de que se acaba el tiempo (la nueva norma tendría que aprobarse antes del 31 de diciembre para cumplir con Bruselas y no comprometer la llegada de fondos europeos), ha dicho que va a «priorizar el acuerdo sobre todas las cosas».

Sus palabras, no obstante, han disparado las alarmas en los sindicatos, que temen que esto signifique una rebaja de las pretensiones iniciales. «Si el Gobierno tuviera la tentación de, para facilitar un acuerdo con la patronal, devaluar estos contenidos, con quien va a tener un problema para llegar a acuerdos va a ser con los sindicatos (…) Si se bloquea la mesa, se iniciará un proceso de movilización de alto voltaje«, ha amenazado Sordo.

El líder de la CEOE, Antonio Garamendi, avisaba por su parte en una entrevista en el diario Financial Times de que es preferible un «acuerdo de mínimos», que permita sacar adelante parte de la reforma, que un «desacuerdo de máximos», especialmente dado el poco tiempo del que se dispone.

«No es fácil sentarse y hablar durante 20 días y cambiarlo todo bajo un enfoque que afecta a toda la fuerza laboral», decía el presidente de la patronal, quien además no tiene prisa por llegar al acuerdo. Si el Ejecutivo necesita alcanzarlo en este mes, entonces a lo mejor deberá rebajar sus exigencias, sugiere.

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