La Juventus podría descender a la Serie B italiana por las acusaciones del fraude fiscal

La Juventus podría descender a la Serie B italiana por las acusaciones del fraude fiscal

La Juventus podría sufrir un descenso administrativo de categoría, algo que ya vivió en el año 2006 por el famoso ‘Moggigate’, en caso de que se confirmen las acusaciones de fraude fiscal que apuntan al club bianconero. La sanción fue solicitada por la Asociación de Consumidores italiana (Codacons), algo que encaso de producirse zanjaría de la peor manera una temporada para olvidar. 

El club turinés ha vivido una verdadera tormenta en las últimas 48 horas, después de que el pasado sábado la autoridades italianas registraran la sede del club en búsqueda de pruebas sobre transacciones opacas en los últimos tres años. Durante la operación, la fiscalía confirmó que se trataba de una parte de la investigación «Prisma», que se inició en mayo de 2021, y que estudia la posibilidad de que la dirección del Juventus haya incurrido en delitos como falsedad documental y emisión de facturas falsas sobre operaciones inexistentes

El inicio de la investigación se produjo gracias a unas llamadas telefónicas interceptadas a través de las que se descubrieron actividades sospechosas en la compraventa de futbolistas. Entre las conversaciones escuchadas, según los medios italianos, también se habla de una «famosa carta que técnicamente no debe existir» referida a Cristiano Ronaldo, fichado al Real Madrid en 2018. La transacción implicó un desembolso de 117 millones de fichaje, además de los 31 millones netos por temporada, un gasto difícil de sostener para las arcas del club.

En las conversaciones también hay referencias al entonces jefe del área deportiva Fabio Paratici, salido el pasado verano del Juventus y ahora en el Tottenham inglés, quien consiguió importantes ganancias de capital gracias a la compraventa de futbolistas, en varios casos con valor de mercado voluntariamente inflado. Según los investigadores de la Fiscalía, el presidente del Juventus, Andrea Agnelli, y el vicepresidente, Pavel Nedved, tenían claras las actividades de Paratici.

También se cree que el club juventino solía realizar una serie de operaciones definidas «espejo», en las que se intercambiaban jugadores oficialmente con el mismo valor de mercado y «sin movimientos de dinero» que provocaban un «efecto positivo en los balances». Entre ellos, por ejemplo, se analiza una reciente operación cerrada con el Marsella que vio la venta de Franco Tongya y la compra del francés Marley Ake, ambos con valor de mercado fijado en ocho millones de euros.

«Emergieron indicios claros para considerar que los valores de los traspasos en cuestión no fueron resultado de una fisiológica negociación de mercado, sino que se tratara de operaciones desvinculadas de valores reales de mercado, preordenadas y que provocaban ganancias exclusivamente contables, ficticias», consideran los investigadores de la Fiscalía, según revela «La Gazzetta dello Sport». 

Mala racha deportiva y económica

A la mala racha deportiva que acumula el club desde la temporada pasada, en la que acabaron séptimos, se unen los malos resultados económicos de los activos del club en la Bolsa de Valores de Milán. Este lunes registró unas pérdidas del 6%, dos días después de que se llevara a cabo el registro en las oficinas del club, pero esta caída del rendimiento económico viene de más atrás, pues sus acciones acumulan en el parqué milanés una caída del 24,16 % en el último mes y del 29,09 % en los últimos seis meses.

Un posible descenso administrativo 15 años después

En caso de que las sanciones acaben llevando a la Juventus a la segunda categoría del fútbol italiano, sería la segunda vez en 15 años que el equipo pierde la categoría por un escándalo en el seño de la directiva. La  última vez fue en el sonado caso ‘Calciopoli‘, en el que A.C Milan, Fiorentina, Lazio, Reggina y, en especial, la Juventus, fueron castigados por una trama de amaño de partidos. En aquel caso fueron especialmente señalados Luciano Moggi (Director General de la Juventus) y Antonio Giraudo (Administrador Delegado también de la Juventus), cuya implicación en el caso provocó el descenso del conjunto turinés con una sanción de -9 puntos en el casillero inicial.