La Fiscalía de Brasil abre seis investigaciones preliminares por supuestos delitos de Bolsonaro durante la pandemia

La Fiscalía de Brasil abre seis investigaciones preliminares por supuestos delitos de Bolsonaro durante la pandemia

Los delitos que se le atribuyen al presidente constan en el informe de la comisión del Senado que investigó la gestión del Gobierno.

La Fiscalía General de Brasil ha abierto seis investigaciones preliminares que comprometen al presidente, Jair Bolsonaro, ante el Supremo Tribunal Federal (STF).

En total, se presentaron diez denuncias por incumplimiento de medidas sanitarias preventivas durante la crisis del covid-19. Según informa O Globo, las investigaciones se encuentran bajo secreto de sumario por petición de la Fiscalía.

La Fiscalía también investigará las conductas del ministro de Defensa, Braga Netto, el extitular de Salud Marcelo Queiroga, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del mandatario, y la diputada Carla Zambelli, entre otros. 

Además, ya existe una denuncia por malversación en la compra de la vacuna Covaxin que es investigada por la Policía Federal en base a un informe de la magistrada del Tribunal Supremo, Rosa Weber.

Nueve delitos

Estas investigaciones son consecuencia de las conclusiones a las que llegó la Comisión Parlamentaria de Investigación del Senado (CPI), que investigó la gestión del Gobierno durante la pandemia, tras seis meses de trabajo.

El pasado mes de octubre, la CPI pidió imputar a Bolsonaro por nueve delitos. En concreto, la comisión concluyó que el presidente tuvo responsabilidad en delitos de «epidemia con resultado de muerte; infracción de medidas sanitarias preventivas; empleo irregular de fondos públicos; incitación al delito; falsificación de documentos privados; curanderismo; crimen de prevaricato; crimen contra la humanidad y delito de responsabilidad». 

La  comisión consideró que la negligencia, la incompetencia y el negacionismo anticientífico de Bolsonaro habrían sido la causa de la «estratosférica» mortalidad de la epidemia en Brasil, donde más de 615.000 personas han fallecido desde el inicio de la crisis sanitaria, en febrero del año pasado.