El Banco Central de Argentina prohíbe que los viajes al extranjero se paguen en cuotas y estalla la polémica

El Banco Central de Argentina prohíbe que los viajes al extranjero se paguen en cuotas y estalla la polémica

El Gobierno de Alberto Fernández quedó envuelto en una nueva polémica luego de que el Banco Central prohibiera, de manera sorpresiva, que los pasajes y todo tipo de servicios turísticos en el extranjero se puedan pagar en cuotas con el fin de evitar una mayor salida de dólares, en medio de la crisis económica que enfrenta el país.

«Las entidades financieras y no financieras emisoras de tarjetas de crédito no deberán financiar en cuotas las compras efectuadas mediante tarjetas de crédito de sus clientes –personas humanas y jurídicas– de pasajes al exterior, y demás servicios turísticos en el exterior (tales como alojamiento, alquiler de auto, etc.), ya sea realizadas en forma directa con el prestador de servicio o indirecta, a través de agencias de viajes y/o turismo web u otros intermediarios», señala la resolución.

El problema es que, cuando un usuario compra estos servicios en el exterior en cuotas sin intereses, en realidad está siendo subsidiado porque, como los precios están en dólares, implica el uso de reservas del Banco Central, que libera divisas por el total de la deuda a las agencias de viajes en un país que, además, tiene un mercado cambiario caótico, con múltiples cotizaciones, y en el que el precio del dólar en el mercado ilegal duplica al establecido legalmente.

La medida generó un revuelo inmediato porque se dio a conocer el jueves por la noche, sin que ningún funcionario saliera a dar explicaciones, y porque afecta a la decaída clase media del país que espera con expectativa el inicio de la temporada de vacaciones del verano austral, que comienza el 21 de diciembre pero que estalla en enero y febrero.

Quienes pensaban pagar en cuotas sus vacaciones en las playas brasileñas, por ejemplo, ahora deberán cubrir el costo completo en un solo pago, o ajustarse a las tasas de financiamiento que imponga cada banco.

Por otro lado, la resolución del Banco Central se publicó horas antes del inicio del «Black Friday», una jornada de descuentos en la que las agencias de viaje y las aerolíneas ya habían preparado una serie de promociones para cubrir en cuotas, pero que ahora quedan canceladas.

Además, el anuncio se realizó en medio de la incipiente reactivación que el turismo está teniendo, después de 20 meses de una pandemia que en Argentina se intentó controlar con un estricto cierre de fronteras que recién comienza a relajarse.

El impacto también se debe a que aquí, a diferencia de otros países de la región, gran parte de la sociedad argentina tiene una arraigada costumbre de vacacionar, por lo que, ante la falta de información oficial, la oposición aprovechó para confundir y hacer creer que el Gobierno quiere impedir los viajes al extranjero.

Debate

Este viernes, cuando la controversia ya se había instalado con quejas del sector turístico, críticas opositoras e incluso denuncias penales, la vocera del Gobierno, Gabriela Cerruti, aseguró que la restricción para pagar pasajes al extranjero será temporal.

«Se da en el marco de estar saliendo de la crisis económica que heredamos del macrismo y de los dos años de pandemia, y en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para poder resolver la deuda externa tomada durante el Gobierno de Mauricio Macri», afirmó la funcionaria.

También criticó a la oposición por manipular a la opinión pública, ya que de ninguna manera está en riesgo la posibilidad de viajar.

«Seamos responsables, no generemos miedo, ni terror. Vamos a seguir viajando, habrá diferentes maneras de hacerlo. Algunos pagarán el viaje en una cuota, otros se financiarán con su tarjeta de crédito o créditos personales, otros esperarán meses. No está en cuestión la posibilidad de viajar por placer, ocio, cuestiones médicas, familiares», señaló.

Cuando Cerruti intentó aclarar los alcances de la medida, diputados de Juntos por el Cambio, el principal bloque opositor y en el que participa Macri, ya habían solicitado su nulidad por considerar que atenta «contra la libertad de los argentinos de salir del país», aunque la resolución del Banco Central de ninguna manera prohíbe este derecho.

Además, ya se habían quejado la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo y la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina, quienes consideraron que impacta de lleno en uno de los sectores más golpeados durante la pandemia y que apenas está en proceso de recuperación.

«Es un ataque sobre los consumidores de viajes y las empresas, que en su gran mayoría son pequeñas y medianas que aún no han podido recuperarse de las consecuencias económicas del COVID-19 y ahora reciben otro impacto sobre sus negocios que son, ni más ni menos, que su fuente de subsistencia», afirmó la Federación.

«Si había intención de atraer turismo o mejorar conectividad para atraer divisas, sin duda éste no es el camino. A días de la Feria Internacional de Turismo en Argentina nos preguntamos qué se puede planificar en un contexto como éste. Cómo pueden explicar a las casas matrices por qué otros países se abren y aquí nos seguimos aislando día tras día (…) nada de esto fue consultado ni anticipado como posible», señaló la Cámara.

Cecilia González

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