Amélie Mauresmo hace historia convirtiéndose en la primera directora de Roland Garros

Amélie Mauresmo hace historia convirtiéndose en la primera directora de Roland Garros

Amélie Mauresmo, quien alcanzara el puesto número uno del ranking femenino, fue nombrada este jueves directora del torneo de tenis de Roland Garros, convirtiéndose así en la primera mujer que asume ese cargo, al que llega en sustitución del exjugador francés Guy Forget.

«Qué orgullo unirse a los equipos del Roland Garros. He aceptado este puesto de directora del torneo mostrando claramente grandes ambiciones. Las defenderé con la exigencia, la libertad y la pasión que siempre me han impulsado», dijo en un mensaje en Twitter publicado por la Federación Francesa de Tenis (FFT). Mauresmo, de 42 años, ha firmado un contrato de tres años, según precisó el diario L’Équipe.

«Es una nueva era», añadió en ese rotativo el presidente de la FFT, Gilles Moretton, según el cual el torneo buscaba «una nueva visión» para ese puesto. La jugadora cuenta con una amplia experiencia en el circuito -pues contó con una carrera de profesional de 16 años- y en especial en las grandes citas, coronándose campeona del Abierto de Australia y Wimbledon en 2006 y del Masters femenino de Los Ángeles 2005.

En junio de 2018 fue nombrada capitana del equipo masculino francés de la Copa Davis para 2019 y 2020, lo que hizo de ella la primera mujer igualmente en ese puesto, pero la extenista acabó renunciando para entrenar a Lucas Pouille. Con su nombramiento, el tenis alcanza la igualdad entre hombres y mujeres al frente de los cuatro grandes certámenes del año, contando con dos mujeres (Alice Mauresmo en Roland Garros y Stacey Allaster en el Abierto de Estados Unidos) y dos hombres (Craig Tiley en el Abierto de Australia y Jamie Baker en Wimbledon).

Forget abandona así la dirección del Roland Garros y del Masters 1.000 de París-Bercy tras no haber renovado su contrato con la FFT que finalizaban el 31 de diciembre. Bajo su dirección, el Grand Slam francés tuvo que lidiar con la crisis sanitaria de la covid, que obligó a postergar en casi seis meses la edición de 2020. Asimismo, en un ambicioso plan de reforma, estrenó la flamante pista Simonne Mathieu, la tercera más grande del complejo del Roland Garros.